8 mitos sobre la externalización que generan miedos infundados en las empresas

Las ideas preconcebidas son habitualmente un freno al desarrollo.  Esto sucede con los mitos sobre la externalización en las empresas, tan extendidos que, en ocasiones, se dan como ciertos e impiden avanzar. Mucho se habla de “outsourcing”, “subcontratación”, “BPO” y otros términos relacionados. Pero gran parte de las veces se hace desde el desconocimiento o en base a los juicios de valor de otras personas.

Estas opiniones sesgadas son un arma arrojadiza contra el propio negocio. Por ello, nos hemos propuesto desmontar 10 falsas creencias respecto a la externalización empresarial:

  • Mito sobre la externalización nº 1: Su objetivo exclusivo es reducir costes
  • Mito sobre la externalización nº 2: Le hace perder el control de su negocio
  • Mito sobre la externalización nº 3: Pone en riesgo la seguridad de su empresa
  • Mito sobre la externalización nº4: Ofrece servicios y productos de baja calidad
  • Mito sobre la subcontratación nº 5: Conlleva falta de conocimiento del producto o del servicio
  • Mito sobre la externalización nº 6: Solo es accesible para grandes empresas y/o empresas establecidas
  • Mito sobre la externalización nº7: Es un proceso poco ético que además contribuye a la tasa de desempleo
  • Mito sobre la externalización nº8: No es una solución a largo plazo

 

Mito 1: El  objetivo exclusivo de la externalización es reducir costes

La forma más fácil de desmontar este mito es saber que también existe la opinión contraria: “externalizar es caro”. La solución suele estar siempre en el término medio. Ni blanco ni negro.

Por supuesto el outsourcing es una buena manera de optimizar costes, pues permite externalizar procesos predecibles y fáciles de estandarizar. La razón detrás de esta decisión debe ser simplificar, no abaratar. De hecho, en ocasiones un buen servicio de outsourcing puede generar una carga presupuestaria adicional, pero implica que el talento interno de la compañía puede concentrarse en otras tareas. A la larga, permite ahorrar dinero y ganar en eficacia.

En el caso concreto de la externalización de servicios técnicos o TIC, las empresas están incluso dispuestas a pagar una prima adicional por las habilidades requeridas. Esto es consecuencia de la era de la transformación digital y de como ésta se está consolidando como motor de crecimiento clave.

Mito 2: El outsourcing le hará perder el control de su negocio

Al encomendar responsabilidades de la empresa a un tercero, algunos directivos suelen tener sensación de pérdida de control sobre el negocio.  Lo importante aquí es no olvidar las razones por las que es interesante el outsourcing. Generalmente, las empresas externalizan para reducir la carga de trabajo sin valor añadido para la empresa. Las actividades sin valor añadido son aquellas que no aportan o que no mejoran la calidad de los productos y servicios diferenciales. Si, en caso contrario, tuvieran un control e influencia significativos sobre el devenir de la compañía, entonces quizá no sería conveniente subcontratarlas. La clave está en saber responder a estas dos preguntas:

  • ¿Tienen las tareas que quiere subcontratar un control significativo sobre determinados aspectos de la empresa?
  • ¿Tienen una influencia significativa en la alta dirección?

Por poner un ejemplo práctico, cuando las empresas subcontratan contables, estas personas sólo trabajan en las tareas específicas subcontratadas, ni más ni menos. No se les da ninguna autoridad significativa para otros asuntos que no tengan que ver con las tareas asignadas. No hay lugar, por lo tanto, para los miedos infundados.

Mito 3: Pone en riesgo la seguridad de su empresa

Muy relacionado con el anterior mito está este otro sobre la falsa sensación de inseguridad. Nuevamente, el riesgo no es mayor ni menor que contratando a personal interno. Es imprescindible saber cuando su empresa está compartiendo información sensible y a qué precio. En las relaciones comerciales, la confianza es la clave de una relación exitosa y duradera.

Las empresas de outsourcing operan ganándose la confianza de sus clientes partiendo de valores como la honestidad y la integridad. Por supuesto que las empresas corren el riesgo de exponer información financiera a externos, al igual que sucede con empleados internos. Esta es una realidad que no se puede evitar. Lo que es necesario es que las empresas encuentren proveedor adecuado para reducir el riesgo y la preocupación de dar información confidencial. Son elementos clave para distinguir una buena empresa de outsourcing de otra que no lo es: los años de experiencia y la cartera de clientes. Por eso nuestro consejo es solo uno: pida referencias.

Mito 4: Ofrece servicios y productos de baja calidad

Existe una idea preconcebida y apresurada sobre la externalización que afirma que esta solo ofrece servicios y productos de baja calidad. Por supuesto, esta idea es falsa.  De hecho, la mejor forma de evitar resultados de baja calidad es elegir al mejor proveedor de servicios de externalización entre todos los existentes.

Si las empresas de outsourcing prestaran servicios de baja calidad, su credibilidad se reduciría y estarían avocadas al fracaso. Nuevamente, fíese de la experiencia y de las referencias de otros clientes.

Mito 5: Conlleva falta de conocimiento del producto o del servicio

Créanos, mantener durante años una empresa de outsourcing o externalización de servicios no es fácil. Hay quien puede pensar que es cuestión de reunir a un grupo de personas que puedan realizar tareas específicas, pero no es así. La externalización es un proceso mucho más profundo y complejo que va más allá de la mera prestación de servicios “equis”.  Se trata de una propuesta de valor respaldada por la experiencia y los conocimientos.

Tenga en cuenta que las empresas de externalización como Colavoro hacemos negocio adquiriendo un profundo conocimiento de servicios y ofreciéndolos a las empresas que lo necesitan. Nuestro núcleo del negocio es la dedicación a ustedes, los clientes, y sus servicios. El objetivo es hacer el trabajo bien, con la mejor calidad. Y para ello hay que conocer el producto o servicio como si fuera la palma de nuestra mano. Si nuestros conocimientos estuvieran desfasados, estaríamos sin armas en un mercado altamente competitivo.  

Mito 6: Solo es accesible para grandes empresas y/o empresas establecidas

Los servicios de outsourcing son bien conocidos en las grandes corporaciones. Sin embargo, aunque las empresas de externalización se sienten más atraídas por las grandes cuentas, no cierran sus puertas a las pequeñas empresas. De hecho, las PYMEs son sus principales clientes. Tal es el caso de Colavoro.

Las empresas grandes fueron pioneras externalizando call centers, personal de limpieza, administración y, en la actualidad, también equipos más estratégicos como el dedicado a TIC. Todo ello es también posible y recomendable para las pequeñas empresas. ¡También para los emprendedores o autónomos!

Para los pequeños negocios, rechazar clientes por falta de personal es tan doloroso como frecuente. El límite de capacidad existe. Si una PYME o autónomo atiende a clientes sin suficientes recursos la calidad se ve repercutida, el servicio pierde cercanía y la reputación cae en picado. En estos casos, la externalización es una solución ideal para evitar los costes y riesgos asociados con la creación de un nuevo departamento.

Mito 7: Es un proceso poco ético que además contribuye a la tasa de desempleo

En muchos países occidentales, la deslocalización se ha convertido en una palabra sucia que es casi sinónimo de pérdida de puestos de trabajo, pero también hay preocupación por el bienestar de los trabajadores subcontratados.  La gente está preocupada por las condiciones en las que trabaja la mano de obra subcontratada y por el salario relativamente bajo que reciben.  Esta es una idea errónea de la subcontratación, y no podría estar más lejos de la realidad.

Cada vez está más extendida la opinión de que externalizar significa reducir el volumen de puestos de trabajo para priorizar subcontrataciones en otros países donde la “mano de obra” es más barata. Además, existe una preocupación sobre las condiciones laborales de los trabajadores subcontratados. La realidad no puede ser más diferente, por una doble razón: la subcontratación de perfiles nacionales es habitual y las condiciones de profesionales extranjeros son mejores que las de otros ciudadanos que trabajan en local.

Además, hay otro factor a tener en cuenta: la subcontratación ayuda a que una empresa se expanda. Cuando esto sucede, se crean más puestos de trabajo, de modo que el mito queda desmontado.

Mito 8: No es una solución a largo plazo

Existe una tendencia de pensamiento errónea que asocia la subcontratación exclusivamente a tareas sin valor añadido y particularmente de carácter temporal. Lo cierto es, sin embargo, que las empresas de subcontratación quieren clientes a largo plazo, que aseguren un flujo de ingresos y que permitan mantener la calidad de la oferta. Ya solo por esta razón, el mito no se sostiene. Además, es importante recordar que estas empresas de outsourcing también ofrecen servicios estratégicos como la consultoría financiera, los servicios TIC, la planificación de recursos empresariales, la gestión comercial, etc. por mencionar solo algunos de ellos.

Al conocer los objetivos empresariales, las estrategias y la visión del cliente, las empresas de outsourcing como Colavoro podemos proponer soluciones ajustadas a las necesidades. Mediante un acuerdo a largo plazo, estas soluciones serán más precisas y reflejarán mejor las ideas del cliente.

Por último, si tenemos en cuenta que el mercado de la externalización es aún más fuerte a consecuencia de la pandemia, ninguno de estos mitos puede sostenerse.  

Contáctenos a través (+34) 913 515 629 o  colavoro@colavoro.com  o a través del siguiente formulario:

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